Cómo se quejaron de la poca puntería blanca en el partido de Copa ante el Mallorca unánimemente. La lluvia de críticas y de malos augurios no se hizo esperar. Aunado a la fila interminable de lesionados de esta pasada semana, las expectativas de triunfo eran escasas. En el papel no me fiaba de un Atlético con hambre de triunfo al acérrimo y enconado rival de la ciudad. Tengo que ser sinceros que pensé en el empate como una posibilidad seria. Me alegro que Raúl se encargara en medio minuto de colocar de nuevo las esperanzas del triunfo en lo alto, y a Van Nistelrooy de consolidarlas. A Casillas de mantenerlas y a todo el equipo por hacerla realidad. Comienza la segunda vuelta, y los 7 puntos de ventaja se mantienen. La brecha con los demás equipos se abre y parece que solo Barcelona espera agazapado la caída del actual líder.Sin fútbol impresionante, pero tal y como lo ha dicho Schuster, "se ha encontrado una manera para ganar". Nadie parece quejarse que el fútbol no es vistoso. No es hermoso ni arrollador. Los resultados acompañan a Bernardo, por lo tanto no
creo que se haga mucho revuelo por el juego. Y el momento de Casillas lo ayuda a teñir un poco el fútbol por momentos desconcertantes que que despliega el conjunto blanco. No sostiene la pelota, juega "ratonero", no hay conexión con su línea de atacantes. En fin Casillas y sus actuaciones sobrehumanas le salvan la casa a Schuster. Y es que no son nuevas. No se descubre nada nuevo. Pero a alguien con peso en el medio se le antoja decir que ahora Iker tiene un rendimiento superlativo y el mundo pone sus los ojos en el humilde y sencillo guardamenta blanco.Del resto de la jornada, ¿qué mas puedo decir? Goles rápidos, con Llorente y Raúl de abanderados. Muy bueno el Valladolid de Llorente, que se aferra a sus goles. Raúl aprovecha una genialidad de Robinho -Muy buena la filigrana del brasileño al borde de la cancha- a raíz de un error fatal de Pablo. Marca un gol con la definición que yo quisiera tener. Al segundo poste. Besando el esférico con el borde interno de su botín.
La Liga sigue su rumbo... En una pelea cerrada para dos.