Mostrando entradas con la etiqueta Sneijder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sneijder. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de mayo de 2008

Fiesta blanca desde el pasillo hasta el silbatazo final


Poco que decir y mucho que sentir. Esta pudiera ser la única línea de este artículo, sin embargo no puedo pecar de escueto en este día histórico y especial para el madridismo, mismo que vivimos desde la lejanía, pero lo disfrutamos con ferviente pasión. El histórico pasillo, el dominio arrollador y el recuerdo, vago recuerdo, de un Barcelona que paseó su cuerpo moribundo sobre el Bernabeu y aunque quisiese, grandes anclas lo retenían a hacer un juego flácido, marchito y aterradoramente malo.


Se puede hablar mal del arbitraje, se puede decir que Pérez Burrull tuvo fallos garrafales, se puede decir que influenció directamente en el marcador, dejando subir guarismos al marcador que eran ilícitos. ¡Qué digan eso si desean! Están en lo cierto. El árbitro falló, fue decisivo, puede ser sancionado, nunca confiarle un nuevo clásico. Sin embargo, ¿fue decisivo en el juego perfecto y hermoso que se hilvanó durante buenos tramos por parte de los de Schuster? ¿Fue decisivo en las paredes, tacos, caños y demás filigranas que exhibieron los blancos? ¿Fue decisivo en el completo dominio? ¿En el nulo juego del Barça? El partido siempre se hubiese ganado ante mi punto de vista. La cantidad de goles es indiferente, el Madrid fue superior y esta guinda de pastel sabe a gloria.


Los goleadores si fueron excepcionales. Raúl como siempre emboca uno de sus disparos marca registrada por el Ángel; Robben ya le gustó el golpe con la testa; Higuaín, perdón, Don Higuaín haciendo goles importantes, de crack, con definición exquisita y reconfirmando su condición de gran figura de este final de temporada. RvN salta al campo solo a marcar de pena máxima. Nada más soñado. Ellos se encargaron de poner más peso a la cruz de este Barcelona y que el genial gol de Henry solo ayuda a maquillar esta victoria merengue.

No hay mucho más que decir. El sentir no lo explico con pocas palabras. Por eso añado las fotografías de cómo vivimos el Clásico con amigos madridistas y catalanes en Papasitos Grill and Bar cercano a la Universidad. Ningún rincón se salva de la pasión del fútbol, así que aquí están las imágenes:

Daniel celebra el gol de Robben.

No fueron testigos las cajas que se bebieron.

Expectantes ante la magia de Sneijder... Por favor disculpen el camarógrafo, no es nada profesional. Ignoren el cabello que está en el primer plano de la imagen.




domingo, 20 de abril de 2008

El alirón se escucha más fuerte...

"Nos podemos ir a celebrar"

Parece que todos, medios de comunicación y corazones blancos, unánimemente sienten una liga más en el bolsillo. Está cerca sin duda alguna, pero esto no se termina y jugadores y técnico lo saben y guardan las palabras de victoria para cuando se deba de celebrar. La Liga la merecerá el que llegue antes de cualquiera, no es que nadie la quiera como dijeron muchos medios alrededor del mundo. La mediocridad de un torneo -y eso incluye a los de la parte de arriba como los de medianía y los de zona de descenso- no es objeto para que salgan publicadas palabras irresponsables como que nadie quiere el título de Liga ante mi humilde punto de vista.

El partido disputado en el Sardinero ante Racing es uno de esos que logran campeonatos, logran títulos, escriben en letras de oro los nombres de las generaciones ganadoras, porque aunque todo el mundo recuerde las grandes hazañas, estos partidos duros, apretados y con equipos amarretes en el mediocampo son los que al final ganan los puntos necesarios para proclamarse campeón. Las debacles en estos encuentros son las que hacen llorar a aficiones enteras. Con solidez defensiva y pegada absoluta se logra evitar tal penosa situación.

Los cuatro hombres del fondo estuvieron implacables, gran partido de éstos. Con la salvedad que el pobre ataque de los de Santander tampoco hizo méritos suficientes como para poner en riesgo la imbatibilidad de Casillas. Sneijder se asienta en el campo y cuando lo hace maneja las operaciones blancas en el área de creación. Cada día se parece más al mejor creativo de Europa, al que nos dijeron que era cuando nos lo vendieron. Raúl y su anotación dan tranquilidad para seguir haciendo la tarea con honores y el pobre Higuaín, al que tanto lo achacan por su poco gol, calló algunas gargantas con su golito en las postrimerías del encuentro. En resumen, todos hicieron sacaron su labor con éxito y sin sobresaltos, y el resplandor al final del túnel se acerca cada día más.

domingo, 13 de abril de 2008

Después de la tormenta... llegan los 9 puntos

"Aquí vengo y con 9 puntos de ventaja"

Un partido que se pintaba complicado desde el inicio. Se hablaba de Aquino, Clemente, la suerte, la presión, la expulsión a los 19 minutos... todos los factores en contra. Solo se podía contar con la supuesta debilidad del rival en el papel, pero ni los más optimistas podían agarrarse de tal mísera razón: el equipo está en franca mejoría luego de tres buenas fechas y estaba capacitado para dar la campanada.

Por momentos, por trances del encuentro, me sentía en la temporada "Capellesca" recién pasada, con mucho sufrimiento, más corazón que cabeza, más entrega que disciplina táctica, se diluían las llegadas y el ansiado gol del triunfo no llegaba. Las desesperaciones se acrecentan con la expulsión de Torres al minuto 19 de la primera mitad. Esto supuso un golpe como aquellos que me dio el Madrid cada vez que empezó perdiendo un juego la pasada temporada. Los miedos pasados llegan. Es un sentimiento de no querer volver a sentir la inseguridad, sufrimiento y la burla del vecino que se sienten que llegarán si se cosechan derrotas o empates. Descanso y descansan mis alma apesadumbrada y golpeado corazón.

Siento nuevos bríos en la segunda mitad. Pero la sensación de muralla impasable de los de Clemente y que se repite semana a semana para el Madrid me agobia. Es como que colocaran una pared infranqueable y el los blancos no tuvieran las armas ni la capacidad para romperlas. Un centro al área con los brazos queda a pocos metros de defensores murcianos. Más rápido Sneijder y con mucha mejor técnica, en cuestión de segundos se hace del control del balón y se acomoda para colocarlo en el rincón inalcanzable para Carini. Golazo y el Bernabeu estalla. Después de todos mis dolores, mis penas, mis miedos que a punto estuvieron de resurgir... llega la calma y con ella 9 puntos de ventaja, tras tropiezos de los escoltas. Llega la calma, se va el torneo. El bicampeonato es cada vez más cerca un realidad latente.