Yo soy del pensar que el cielo y el infierno están aquí en suelo terrenal. No son lugares etéreos que no tenemos la certeza de donde se encuentran físicamente. Aquí están. Aquí cerca de nosotros, ambos contiguos. Así como un asesino toma la decisión de matar, un ladrón la de robar o un joven la de amar a sus padres y honrarlos, o un sacerdote la de entregar su vida a la religión, así de cerca están ambos extremos que regulan la calidad de nuestras acciones. Así, tan fácil como tomar cualquiera de esas decisiones, así están de cerca el cielo e infierno de nuestras existencias.

Este no es un artículo religioso ni bíblico. Utilizo esta introducción para detallar la montaña rusa de emociones y los vaivenes que tomó la final de la UEFA Champions League en Moscú. Final inglesa de poder a poder, gran partido en donde noté claramente cómo cerraron la temporada ambas escuadras: un Chelsea venido a más contra un ManU que terminó siendo el mejor equipo de Europa por lo que hizo en la primera parte de la temporada, pero su cierre de campaña no fue espectacular, mas lo podría llamar como discreto y cumplidor. Lo necesario como para que no se les escaparan los trofeos más importantes.
Más propositivo Chelsea, falló en los momentos cumbres. El estado del campo de juego no ayudó tampoco -o eso quiero pensar- a que entraran los balones que chocaron en los maderos; el penalti de Terry y su deslizón que a cualquier humano le puede pasar, Anelka con toda su experiencia se deja llevar por los amagues de un viejo zorro como Van der Sar... En fin un partido de gran trámite, que mostró calidad , lucha y entrega, así como el impecable nuevo estilo inglés: físico y con exquisita técnica. Todos los jugadores corren más de 10 kilómetros en todo el partido, esto habla mucho de la sobrecarga física de un partido de Liga Premier Inglesa, la mejor del mundo.

Solo resta decir: "Glory Glory Man United!!!". Celebra tu tercera "orejona". Y cierro con esta idea: los medios deportivos hablan de la Champions de Cristiano Ronaldo. Solamente digo, que si a alguien le va a pertenecer este trofeo, el que tiene la tajada más pequeña es el luso, se desaparece en los momentos claves e importantes, en donde los hombres se gradúan, en donde los héroes empiezan a serlo, a forjar su nombre y leyenda... Esa que no tendrá Ronaldo a mi juicio y la delegará al guardameta holandés o a un "Soldado" galés...






