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miércoles, 21 de mayo de 2008

A un paso del cielo... o del infierno


Yo soy del pensar que el cielo y el infierno están aquí en suelo terrenal. No son lugares etéreos que no tenemos la certeza de donde se encuentran físicamente. Aquí están. Aquí cerca de nosotros, ambos contiguos. Así como un asesino toma la decisión de matar, un ladrón la de robar o un joven la de amar a sus padres y honrarlos, o un sacerdote la de entregar su vida a la religión, así de cerca están ambos extremos que regulan la calidad de nuestras acciones. Así, tan fácil como tomar cualquiera de esas decisiones, así están de cerca el cielo e infierno de nuestras existencias.



Este no es un artículo religioso ni bíblico. Utilizo esta introducción para detallar la montaña rusa de emociones y los vaivenes que tomó la final de la UEFA Champions League en Moscú. Final inglesa de poder a poder, gran partido en donde noté claramente cómo cerraron la temporada ambas escuadras: un Chelsea venido a más contra un ManU que terminó siendo el mejor equipo de Europa por lo que hizo en la primera parte de la temporada, pero su cierre de campaña no fue espectacular, mas lo podría llamar como discreto y cumplidor. Lo necesario como para que no se les escaparan los trofeos más importantes.

Más propositivo Chelsea, falló en los momentos cumbres. El estado del campo de juego no ayudó tampoco -o eso quiero pensar- a que entraran los balones que chocaron en los maderos; el penalti de Terry y su deslizón que a cualquier humano le puede pasar, Anelka con toda su experiencia se deja llevar por los amagues de un viejo zorro como Van der Sar... En fin un partido de gran trámite, que mostró calidad , lucha y entrega, así como el impecable nuevo estilo inglés: físico y con exquisita técnica. Todos los jugadores corren más de 10 kilómetros en todo el partido, esto habla mucho de la sobrecarga física de un partido de Liga Premier Inglesa, la mejor del mundo.



Solo resta decir: "Glory Glory Man United!!!". Celebra tu tercera "orejona". Y cierro con esta idea: los medios deportivos hablan de la Champions de Cristiano Ronaldo. Solamente digo, que si a alguien le va a pertenecer este trofeo, el que tiene la tajada más pequeña es el luso, se desaparece en los momentos claves e importantes, en donde los hombres se gradúan, en donde los héroes empiezan a serlo, a forjar su nombre y leyenda... Esa que no tendrá Ronaldo a mi juicio y la delegará al guardameta holandés o a un "Soldado" galés...

miércoles, 23 de abril de 2008

¿Villanos de la de jornada?


No quisiera llamar villanos a dos de los personajes tristemente célebres de esta ronda de la Champions League. Dos antihéroes que evitaron la alegría absoluta de la victoria para su hinchada. Quizás de un lado más cargado que de otro, lo cierto es que estuvieron en la mira mundial cuando los ojos se posaron en las semifinales de la UEFA Champions League.

Empecemos por el final, que en realidad fue el primero en ejercer de villano. El poderoso Manchester United de Cristiano Ronaldo, Wayne Rooney y "Charlie" Tévez visitaban Camp Nou con el morbo indiscutible de llevar la honrosa y pesada etiqueta de mejor equipo del momento en Europa y con una semana crucial en la definición de su temporada: partidos de Champions y duelo ante Chelsea el fin de semana. Con todo esto de marco de referencia, agregando el gran momento de su potente e indestructible delantera y al botín de oro europeo hasta el momento, parecía que a los de Rijkaard se le venía una hecatombe. El Barcelona de notable participación en Champions League solo que con rivales modestos en la mayoría de las rondas anteriores y de modesta e irregular actuación en Liga practicamente resignado ese torneo, daba lugar a pensar que recibiría un tremendo castigo el cuadro blaugrana. Con tres minutos el ManU tuvo para iniciar con pie ganador, asentarse en el campo, pasear su señorío y su potencial en Cataluña, dejar que el Barça se desesperara y cayera en un abismo interminable que solamente llegaría a su fin con la conclusión de la eliminación... Nada de eso sucedió. Pena máxima errada al minuto 3 y los nervios o pánico escénico afloraron para los hombres de ataque solamente, porque la defensa roja jugó un partido perfecto en cuestiones de disciplina táctica. Jamás se desordenaron. Los rompimientos de Leo Messi con paredes y rápidas gambetas fueron los únicos malestares paso la zaga comandado por Rio Ferdinand.

Quiero pensar que el yerro del penal desbalanceó mentalmente a los de Ferguson, ya que simplemente se vieron mal ante la superioridad blaugrana. Un dominio completo y total del balón y del terreno de juego. Pero de nada sirve tanto dominio si careces de argumentos ofensivos. Y es que se pueden pasar jugando días enteros que este Barcelona no mete una anotación a Van der Sar. Sin embargo la serie está para cualquiera y si el ManU se muestra así de timorato y presionado, el Barcelona daría la grata campanada de colocar al fútbol español de nuevo en la élite europea.


El infortunio se hace presente en distintas maneras. En el primer partido de semifinales tuvo nombre y apellido: John Arne Riise. Lástima para el gran lateral que entró de cambio. Un balón bastante sencillo bajó más de lo que él esperaba y lo ha clavado en su propia meta, en lo que pudiéramos llamar un verdadero autogolazo. Cabezazo dentro del área chica de "palomita" y vence a Reina. Demasiado infortunio para un Liverpool que hizo bien las cosas, pero no se logra llevar toda la gloria a su boca. Partido duro y tácticamente bien jugado por ambos estrategas y guerreros. Chelsea tiene un pie dentro de Moscú, pero Benítez y sus pupilos les encanta remontar. ¿Se perderían el duelo de vuelta Chelsea-Liverpool en Stamford Bridge?

miércoles, 9 de abril de 2008

Análisis de las semifinales UEFA Champions League


Pido disculpas por esta ausencia inesperada. Motivos de fuerza mayor y de salud me impidieron mantener mi ritmo de entradas en este su blog. Sin embargo y contra todo pronóstico pude disfrutar de los partidos de vuelta de los Cuartos de Final de la UEFA Champions League, en donde tuvimos partidos muy fríos, resultados casi cantados y un duelo digno de enmarcarlo en vitrina y recordarlo y traerlo a memoria siempre que se hable del buen fútbol.

Se darán cuenta de los jugadores que son protagonistas de las imágenes que ilustran esta entrada. Y es que son los dos equipos que apuesto que llegarán a la final. Las finales se antojan frías y sumamente disputadas en los partidos de ida. La belleza y lo épico lo podremos dejar para la vuelta.

El Manchester de Sir Alex Ferguson demostró que con tener un equipo sumamente equilibrado en plantilla, abundante de jugadores con hambre de protagonismo se puede estar en las semifinales de la Champions y a escasos juegos de coronarse campeón de la Premier. Han pasado encima de Roma con sumo orden táctico y haciendo gala de la potencia goleadora de su linea ofensiva, la más poderosa de toda Europa. Están para campeones. Están para el doblete. Este es quien a mi parecer uno de los que llegará a Moscú.


Si queremos aprender a posicionarnos bien en la Champions, a jugar rondas de knockout con éxito y a ser semifinalista en 3 de las últimas 4 ediciones de esta competición, entonces debemos ver al Liverpool de Rafa Benítez. Todo un maestro de la estrategia, con una mezcla perfecta de jugadores cracks, gente comprometida con los colores, gente de lucha y laboriosa, todo esto fusionado en la perfecta y oportuna táctica que Rafa les imprime, hacen que el "Equipo que nunca caminará solo" sea practicamente imbatible en rondas de ida y vuelta. Se vuelve a ver las caras con Chelsea. Duelo parejísimo y aunque cualquiera puede alcanzar su billete para Moscú, me decantó por Benítez y su astucia en esta competición.

La mesa está servida. Nos esperan duelos exquisitos. Disfrutemos los que amamos al fútbol.

miércoles, 2 de abril de 2008

El duelo de españoles y la redención de Deivid

Todos tendemos a hinchar por algún equipo. Aunque no representen pasión para nosotros, por algún conjunto de factores nos inclinamos por un equipo. Pero partidos como el duelo de ingleses Arsenal y Liverpool -que aun les queda por enfrentarse dos veces más en esta semana- quedamos satisfechos aunque el resultado no sea de lo más conveniente para nuestros intereses.


Lindo partido de ida y vuelta entre dos de los mejores equipos del mundo, los dos provenientes de la mejor liga del mundo, la más dura y competitiva, con una guerra táctica sin cuartel de parte de Wenger y Benítez que ha salido victorioso -por lo menos salió con mutilaciones mínimas y con la ventaja de jugar luego en su cuartel-. Y aunque para los aficionados al fútbol hispano nos deja un poco qué desear, ya que los exponentes españoles de ambos equipos firmaron partidos discretos, hasta cierto punto desapercibidos, en donde ambos estuvieron excesivamente controlados por los contrarios y en donde pude apreciar un poco más luchador al "Kid" Torres, mordiendo incansable y tenazmente a los defensores gunners y aunque Fábregas no lucio como nos tiene acostumbrados, los casi 12 km que corrió durante el partido demuestran que su rendimiento estuvo en lo normal. Centros, un par de cabezazos y aunque lo noté "despistado" en algunas acciones, Cesc no conoce de campos de juego para mostrar su calidad y grandeza, lo pudo hacer tanto en el Emirates como en Anfield. De eso no nos tenemos que preocupar. Nos queda una ronda más para disfrutar con champagne del mejor fútbol, exquisito y ensordecedor.



¡Hay Deivid! Tanta es tu hambre por anotar que lo haces en cualquier portería. Eres una grata sorpresa del fútbol mundial. Tu excelente colocación de cara al marco y fortaleza física te convierten en un delantero envidiable. Pero mucho ansías el gol. Tuviste que bajar hasta tu propio pórtico para anotar el primero de los dos que anotaste en un partido. Has asustado a tu afición, pero se han sabido levantar, jugando con garra y corazón y la complicidad de un Chelsea apático y sumamente relajado en la segunda parte, ayudaste a tu equipo a que se dirijan a Stamford Bridge dentro de 7 días con una mínima ventaja.

No es una gran ventaja, pero te ayudan a encarar con confianza el siguiente encuentro. Si vuelves a anotar -en la portería contraria- seguro que pasan.