Este muchacho es el llamado sucesor de Cafú por la banda derecha. Tiene 17 años. De poderoso portente físico, el juvenil jugará y entrenará para el Castilla, el filial del Madrid. Estará ligado al club de Valdebebas por 4 años.
¿Por qué intento hacer tanto alarde en la contratación de este muchacho, que ni siquiera jugará ? Lo primero, es porque pienso en el futuro. Este es un jugador que podría rendir réditos al Madrid al mediano plazo. Pero lo más importante, que mientras leía acerca de esta noticia, y comentaba con amigos sobre el posible traspaso de un lateral derecho, mi amigos, madridistas confesos, han puesto cara de felicidad al saber que el lateral derecho se vería reforzado. Tendrán que esperar a ver cumplido sus sueño. Este joven no va destinado al primer equipo, por lo tanto no podrá echar mano de él Schuster.
El hospital blanco está trabajando al límite de su capacidad. Horas antes de jugar ante Valladolid, el Madrid tiene exactamente 4 defensas con los cuales contar para el encuentro. La maldición de los centrales está dejando de ser un cliché, para convertirse en una solemne realidad. Cannavaro y Sergio Ramos tendrán que emular un fuerte inquebrantable para no dejar que la portería blanca vuelva a caer dos veces como los últimos dos partidos. Entonces, para resumir esta entrada, lo que me llama la atención es que el anuncio del fichaje de este joven ghanés contrasta con el recorte de personal obligatorio de la defensa merengue. Sobre todo en el andarivel derecho, en donde Michel Salgado no creo que pueda hilvanar unos 3 partidos seguidos de gran nivel.
El joven Opare no es la solución de nada. No quiero plantear eso. Simplemente esta noticia colocó unas ideas en un orden específico. El Madrid no tiene defensas. La maldición de los centrales está aguada en la entidad. Las contrataciones de extranjeros que posiblemente se lesionen sigue. ¿No hay un tan solo joven bueno en la cantera que pueda desenvolverse en el lateral o en el centro de la zaga? El club necesita un nuevo "Raúl", porque tal y como plantea DRJ el actual capitán blanco puede dejar de serlo en muy poco tiempo. El fútbol y sus ciclos terminan. Mueren. No son eternos.
¿Por qué intento hacer tanto alarde en la contratación de este muchacho, que ni siquiera jugará ? Lo primero, es porque pienso en el futuro. Este es un jugador que podría rendir réditos al Madrid al mediano plazo. Pero lo más importante, que mientras leía acerca de esta noticia, y comentaba con amigos sobre el posible traspaso de un lateral derecho, mi amigos, madridistas confesos, han puesto cara de felicidad al saber que el lateral derecho se vería reforzado. Tendrán que esperar a ver cumplido sus sueño. Este joven no va destinado al primer equipo, por lo tanto no podrá echar mano de él Schuster.
El hospital blanco está trabajando al límite de su capacidad. Horas antes de jugar ante Valladolid, el Madrid tiene exactamente 4 defensas con los cuales contar para el encuentro. La maldición de los centrales está dejando de ser un cliché, para convertirse en una solemne realidad. Cannavaro y Sergio Ramos tendrán que emular un fuerte inquebrantable para no dejar que la portería blanca vuelva a caer dos veces como los últimos dos partidos. Entonces, para resumir esta entrada, lo que me llama la atención es que el anuncio del fichaje de este joven ghanés contrasta con el recorte de personal obligatorio de la defensa merengue. Sobre todo en el andarivel derecho, en donde Michel Salgado no creo que pueda hilvanar unos 3 partidos seguidos de gran nivel.El joven Opare no es la solución de nada. No quiero plantear eso. Simplemente esta noticia colocó unas ideas en un orden específico. El Madrid no tiene defensas. La maldición de los centrales está aguada en la entidad. Las contrataciones de extranjeros que posiblemente se lesionen sigue. ¿No hay un tan solo joven bueno en la cantera que pueda desenvolverse en el lateral o en el centro de la zaga? El club necesita un nuevo "Raúl", porque tal y como plantea DRJ el actual capitán blanco puede dejar de serlo en muy poco tiempo. El fútbol y sus ciclos terminan. Mueren. No son eternos.
